viernes, 23 de mayo de 2008

5) Alardes de malabarismo.

Mientras el busker seguía distrayendo al público con su espectáculo dantesco, yo pasaba a formar parte de uno mas trascendental, pero usualmente menos observado, festejado y que no requería depositar monedas en un sombrero una vez finalizado.

El espectáculo de tu sonrisa al caer la noche.

Rodeado de gente distante, que observaba fuera de sí los malabares, chistes y llamaradas que se elevaban hacia el cielo en el centro del círculo humano, me sentí envuelto en estratocúmulo.

Amagué a retroceder para continuar la charla, puedo asegurar que la orden fue emitida desde mi cerebro, pero en lo que esta demoró en llegar al resto del cuerpo, ya te habías escabullido entre la multitud.

A los cabezazos y en puntas de pié te busqué, por un momento me pareció divisar tu espalda entre tantas otras, quise gritar, silbar y correr, pero algo me contuvo.

El destino había juntado por escasos segundos nuestros caminos, estuve cerca y eso me bastó, permanecer más tiempo expuesto a la radiación extraña de tus mejillas ruborizadas hubiera acarreado efectos desastrosos sobre mi salud.

5 comentarios:

ramita dijo...

Admiro la espontaneidad que se siente al leerte...mm como explicarlo? es como escucharte aun sin conocer tu voz...


Gracias por las felicitaciones!

Gonzalo Karam dijo...

que buen clima generado en lo escrito... me gusto..
muy bueno
saludos y nos estamos leyendo!

Cañete dijo...

Gracias Ramita por la visita, un saludo y quedo a la espera de más relatos oscuros.

Gonzalo, justamente el clima y ambiente son las cosas que más me cautivan de la lectura, por eso trato de recrearlos lo mejor posible. Ojalá mejore.
Saludos y lo dejo en tus palabras, "nos estamos leyendo".

Maria Cristina dijo...

muy lindos escritos, un gusto visitarte y deseando volver a leerte mas, abrazos

Cañete dijo...

Te agradezco María Cristina, para mucha gente que escribe, un buen review es el mayor placer.
Ahora los comprendo.
Saludos.